lunes, 16 de febrero de 2015

¿En qué país terminaré demandando o siendo demandado?

El Derecho Internacional Privado es otra joya por descubrir para los emprendedores y empresarios que comercialicen sus productos o servicios a nivel internacional, particularmente cuando hablamos de Internet o la Nube.
Mientras las partes contratantes pertenezcan a un mismo Estado con un único ordenamiento jurídico, la cosa está clara, será competente para conocer del litigio el tribunal que dicho ordenamiento jurídico establezca como competente. Es decir, si el vendedor y el comprador residen en Madrid, será competente un Juzgado de Madrid y se aplicará el derecho común. En el caso de España se complica por el hecho de tener otros derechos forales en los que habrá que tener en cuenta la vecindad, pero eso es otro tema.
¿Cuál es el primer problema con los contratantes que residen en distintos países? Pues sencillamente, determinar cuál es el tribunal competente para conocer del litigio. En la Unión Europea es de aplicación el Reglamento 1215/2007 o Bruselas I Refundido, que es plenamente aplicable desde el 10 de Enero de 2015.
Restringiéndonos a materia civil y mercantil con carácter general, será competente el Estado donde esté el domicilio del demandado; el artículo 4 determina que:
1. Salvo lo dispuesto en el presente Reglamento, las personas domiciliadas en un Estado miembro estarán sometidas, sea cual sea su nacionalidad, a los órganos jurisdiccionales de dicho Estado. 
2. A las personas que no tengan la nacionalidad del Estado miembro en que estén domiciliadas les serán de aplicación las normas de competencia judicial que se apliquen a los nacionales de dicho Estado miembro. 
Las posibilidades son variadas y alternativas; sin ánimo de ser exhaustivo, veamos algunas situaciones posibles:
  1. El vendedor y el comprador son residentes en la Unión Europea. Por el hecho de ser ambos europeos se les ha de aplicar el Reglamento 1215/2007.
    1. Un vendedor francés demanda a un comprador español. 
      1. Si el comprador español es un consumidor o usuario, adquiere el producto o servicio con una finalidad ajena a su actividad profesional (art. 17.1). En este caso, el empresario francés podrá ser demandado en:
        1. Según el artículo 21.1.a en el Estado en el que esté domiciliado; es decir, Francia.
        2. Según el artículo 18.1 en el Estado donde reside el consumidor; es decir, España.
        3. Según el artículo 25, si hay una cláusula del contrato en el que pacten la sumisión expresa a un tercer Estado, habrá que ver si es válida o no, y pueden terminar litigando allí. Puede que se considere abusiva o nula, con lo cual iríamos al punto anterior.
      2. Si el comprador español es un empresario, el empresario francés podrá ser demandado:
        1. Según el artículo 21.1.a en el Estado en el que esté domiciliado; es decir, Francia.
        2. Según el artículo 25, si hay una cláusula del contrato en el que pacten la sumisión expresa a un tercer Estado, habrá que ver si es válida o no, y pueden terminar litigando allí. Puede que se considere nula, con lo cual iríamos al punto anterior.
    2. Un vendedor español demanda a un comprador francés. En principio, no es relevante si el comprador es consumidor o empresario.
      1. Según el artículo 21.1.a en el Estado en el que esté domiciliado; es decir, Francia.
      2. Según el artículo 25, si hay una cláusula del contrato en el que pacten la sumisión expresa a un tercer Estado, habrá que ver si es válida o no, y pueden terminar litigando allí. Puede que se considere abusiva o nula, con lo cual iríamos al punto anterior.
  2. El vendedor es español y el comprador no es residente en la Unión Europea. En este caso, es de aplicación el artículo 22 de la Ley Orgánica del Poder Judicial.
    1. Si el vendedor español demanda al comprador lo más probable es que tenga que demandarle en el país donde resida el comprador. Cabe la posibilidad la sumisión expresa o tácita a los juzgados españoles (art. 22.2), siempre y cuando no se considere nula de pleno derecho.
    2. Si el comprador demanda al vendedor español habría que ver si hay algún tratado o tonvenio internacional (art. 21.1) que regule la materia; si no lo hay, lo más probable es que sea demandado en el país de residencia del comprador. Cabe la posibilidad la sumisión expresa o tácita a los juzgados españoles (art. 22.2).
  3. El comprador es español y el vendedor no es residente en la Unión Europea. En este caso, es de aplicación el artículo 22.4 de la Ley Orgánica del Poder Judicial y el comprador puede demandarle en España. Sin perjuicio de la posible sumisión a otros juzgados.
No son mas que algunos casos sencillos para ilustrar la complejidad de la determinación del foro donde se desarrollará el litigio.
Sirva como ejemplo, esta sentencia en la que una empresa española termina sometida a los tribunales sirios. En esta sentencia además, se plantea otro concepto que es la inmunidad de jurisdicción que viene del Derecho Internacional Público.
Decidido el foro hay que ver cual es el derecho aplicable. Puede que un juzgado español tenga que aplicar el derecho de otro Estado.
También hay que ver como se ejecutan en España las sentencias extranjeras.
Todo ello hace del Derecho Internacional Privado a tener muy en cuenta. 

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