sábado, 12 de abril de 2014

Contratar en la Nube - ¿Cuál es mi contrato?

Podemos buscar por Internet las condiciones generales de un contrato de ADSL, y podríamos escoger el de cualquiera de los ISP que aparecen entre los primeros resultados del buscador.
Alguno pensará que este tipo de servicio ya está muy superado, que hoy todo tiene que tener algún prefijo Cloud o suena a antiguo, que hablar de un contrato de este tipo es hablar de la prehistoria del la Nube, que esto eran cosas de los 90, ... Pero  la línea ADSL sigue siendo la forma habitual por la cual nos conectamos a Internet y la que mantendrá nuestros clientes y servidores conectados a la Nube.
Evidentemente, las cláusulas de este tipo de contratos podrían ser aplicadas de forma general a cualquier otro servicio y en particular a los ofertados por un ISP o CSP. Recuerda que el vigente Código Civil español se promulgó en un Real Decreto de fecha de 24 de Julio de 1889.
Hace poco en un congreso de Abogados TIC, uno de los asistentes comentó que había recopilado más de 4000 cláusulas distintas de diferentes contratos de servicios relacionados con las TICs. Mi análisis no será tan minucioso, pero intentare que sea generalizable y sobre todo comprensible para profesionales con perfil técnico.
El clausulado de nuestro del contrato de prestación de servicios que nos facilitaron al contratarlo, seguramente haya variado a lo largo del tiempo y habremos de asegurarnos que son las últimas condiciones generales de contratación (CGC), y después, que nos son de aplicación. En caso de tener cualquier litigio con el proveedor, esas serán las cláusulas aplicables, y no las que constan en el contrato original.
Saber cual es la última versión es complicado en algunos de los casos, pues no aparece la fecha con claridad, en otros podemos ver la fecha en el propio contrato o en la url. Por la forma en que se redacta la cláusula, he de suponer que serán de aplicación las que están publicadas en cada momento en la página web del proveedor.
Ahora bien, si tan difícil resulta leer en el propio clausulado cual es la fecha desde la que son aplicables, en caso de plantear un litigio en base a las mismas, será conveniente que un notario certifique que en la fecha en cuestión esas eran las cláusulas que el proveedor del servicio tenía publicadas en su web.
Para una primera aproximación podríamos hacer una búsqueda del tipo "adsl condiciones generales 2014", y para que nos sean de aplicación nuestro contrato original tendrá una cláusula similar a la siguiente:
Primera.- Modificación de las Condiciones Generales de Contratación del Servicio
El contrato y sus Condiciones, incluidas las condiciones económicas y las tarifas del Servicio, podrán ser modificadas por XXX en cualquier momento, por motivos, técnicos, operativos, económicos, de servicio o de mercado, previa comunicación al Cliente de conformidad con la legislación vigente.
Cualquier modificación contractual deberá ser comunicada a los clientes afectados con una antelación mínima de un mes. Si el cliente no estuviera de acuerdo con la modificación, podrá resolver el contrato (según el procedimiento indicado en el apartado Cancelación del servicio y Resolución del Contrato de las presentes Condiciones Generales de Prestación de Servicios de Internet) comunicándoselo a XXX, hasta como máximo cinco días antes de la fecha de entrada en vigor de las susodichas modificaciones, sin que ello conlleve penalización alguna. En caso contrario se entenderá que el Cliente acepta las modificaciones.
Es decir, el proveedor se atribuye la potestad de modificarlas libremente y, si el cliente no está de acuerdo puede resolver el contrato. ¡No parece que el proveedor esté dispuesto a negociarlas!.
Observar que en este caso, basta con una comunicación realizada con una antelación de un mes y, no se dice nada del medio a utilizar; es decir, basta con un correo electrónico, un SMS, ... tampoco se requiere que se confirme su recepción. El silencio del cliente implica la aceptación de las nuevas condiciones.
Lo segundo nos obliga a diferenciar si somos empresarios o profesionales, en cuyo caso hemos de buscar las condiciones generales que sean de aplicación a empresarios; algunos de los ISP las diferencias respecto de los usuarios finales.
Identificadas las CGC, vamos a ver uno cualquiera de los contratos y a clasificar sus cláusulas en los tres tipos que he identificado: jurídicas, técnicas y económicas. Por ejemplo, podemos usar el de Yacom que desconozco si seguirán siendo de aplicación para sus antiguos clientes.
En este conjunto de cláusulas que denomino "jurídicas" incluyo todas aquellas que vienen impuestas por las leyes y que serán interpretables principalmente por juristas.
Todo contrato ha de tener según el art. 1261 del Código Civil  :
Artículo 1261
No hay contrato sino cuando concurren los requisitos siguientes:
  • 1.º Consentimiento de los contratantes.
  • 2.º Objeto cierto que sea materia del contrato.
  • 3.º Causa de la obligación que se establezca.
¿Qué es el objeto?. El art. 1271 y ss nos dice que es cualquier cosa que no esté fuera del comercio de los hombres. En nuestro caso podría decir que es "facilitar el acceso a Internet". Por ejemplo, si te ofrecen servicios imposibles de ser prestados, el contrato sería nulo.
¿Qué es la causa? El art. 1274 y ss nos dice que es para el proveedor la prestación del servicio y para el cliente el pago del mismo. Por ejemplo, si la contraprestación fuera obligarte a realizar algún delito el contrato sería nulo.
Ya tenemos un contrato y los requisitos mínimos para poder asegurar que lo es.
En la próxima entrada, veremos las cláusulas jurídicas incluidas en las CGC. Estas cláusulas aunque muy sencillas son muy importantes, ya que en caso de litigio pueden dar lugar a que el proveedor mediante una sencilla declinatoria consiga eludir rápidamente cualquier responsabilidad.

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