viernes, 22 de febrero de 2013

Como proteger tu dominio en Internet

Una marca comercial, la denominación social de una empresa, el nombre comercial  y hasta el rótulo de un establecimiento están protegidos como bienes intangibles. Es decir, aunque no se puedan ver ni tocar, tienen un valor.
¿No faltaría en esa lista de intangibles el "nombre del dominio"?.
Lo mismo que en el mundo físico el consumidor se habitúa a ir una determinado lugar para adquirir los productos de una determinada marca que distribuye una determinada empresa, en el mundo virtual de Internet los internautas se acostumbran a navegar a un determinado dominio para satisfacer alguna necesidad.
Evidentemente, un dominio que ha alcanzado cierta relevancia en Internet y que se manifestará por el número de visitas que tiene o por el volumen de ventas que es capaz de realizar, tendrá un alto valor como un bien intangible para la empresa.
En los orígenes de Internet algunos pudieron ganar grandes sumas de dinero registrando nombre de dominio de conocidas empresas o marcas comerciales que tuvieron que pagar importantes cantidades de dinero para adquirirlos posteriormente. Esta opción es hoy en día residual, y en particular, en España los dominios ".es" están protegidos por el apartado 3 del artículo 34 de la Ley de Marcas, que dispone los siguiente:

Artículo 34. Derechos conferidos por la marca.
1. El registro de la marca confiere a su titular el derecho exclusivo a utilizarla en el tráfico económico.
2. El titular de la marca registrada podrá prohibir que los terceros, sin su consentimiento, utilicen en el tráfico económico:
a) Cualquier signo idéntico a la marca para productos o servicios idénticos a aquéllos para los que la marca esté registrada.
b) Cualquier signo que por ser idéntico o semejante a la marca y por ser idénticos o similares los productos o servicios implique un riesgo de confusión del público; el riesgo de confusión incluye el riesgo de asociación entre el signo y la marca.
c) Cualquier signo idéntico o semejante para productos o servicios que no sean similares a aquéllos para los que esté registrada la marca, cuando ésta sea notoria o renombrada en España y con la utilización del signo realizada sin justa causa se pueda indicar una conexión entre dichos bienes o servicios y el titular de la marca o, en general, cuando ese uso pueda implicar un aprovechamiento indebido o un menoscabo del carácter distintivo o de la notoriedad o renombre de dicha marca registrada.

3. Cuando se cumplan las condiciones enumeradas en el apartado anterior podrá prohibirse, en especial:

...

e) Usar el signo en redes de comunicación telemáticas y como nombre de dominio.
...
Es decir, el titular del derecho de marca español puede acudir a los Tribunales ordinarios españoles a reclamar la anulación del registro de un nombre de dominio. Para reclamar la anulación basta con que el dominio sea confundible con la marca, no tiene porque ser igual.
Pero las marcas son derechos territoriales, es decir, su uso exclusivo está acotado a un país (por ejemplo, sólo en España), a un área económica (por ejemplo, una marca comunitaria) a todos los países que acepten marcas internacionales (marca internacional).
Pero Internet no tiene fronteras y el problema surgirá con dominios ".com, .net, .org, ..." que son globales y a los que no se les podrá aplicar la legislación española.
Entablar un litigio en estos casos puede ser muy costoso, máxime cuando pueden haber sido registrados en el extranjero.
Para facilitar la resolución de conflictos extrajudicialmente, la ICANN (International Corporation for Assigned Names and Numbers) aprobó una "Política uniforme para la resolución de conflictos en materia de nombres de dominio". Conforme a ella, para poder reclamar administrativamente un dominio, se han de dar las siguientes condiciones establecidas en el artículo 4 :

a. Conflictos aplicables. Deberá someterse a un procedimiento administrativo obligatorio en caso de que un tercero (el "demandante") afirme ante el proveedor correspondiente, de conformidad con el Reglamento, lo siguiente:
(i) que su nombre de dominio es idéntico, o similar hasta el punto de poderlo confundir, a una marca de productos o de servicios sobre los cuales el demandante tiene derechos;
(ii) que usted no tiene derechos o intereses legítimos con respecto al nombre de dominio;
(iii) que su nombre de dominio ha sido registrado y está siendo utilizado de mala fe.
En el procedimiento administrativo, el demandante deberá probar que se dan todos los elementos anteriores.
Como vemos, si hacemos valer nuestros derechos de forma convincente ante la autoridad oportuna, podremos recuperar un dominio que nos ha sido sustraído.
Una vez que tenemos nuestro dominio y vamos a realizar una actividad comercial a través de Internet, podremos opcionalmente comunicárselo al Registro Mercantil. Cuando se publicó la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico, el artículo 9 hacía obligatorio el registro del dominio, con el fin de vincular los portales de Internet con los establecimientos físicos de los proveedores del servicio.   El artículo 9 fue derogado por la Ley 56/2007, de Medidas de Impulso de la Sociedad de la Información.
En resúmen, es conveniente registrar las marcas y nombre comerciales a la vez que los dominios que se puedan confundir con ellas.

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