miércoles, 28 de noviembre de 2012

La influencia del fondo de comercio en la valoración de la empresa

En entradas anteriores revisé algunos métodos de valoración de empresas que a priori parecen muy subjetivos, y prefería uno basado en criterios más objetivos como "el de descuento de flujos de caja".
A medida que avanzo en la Licenciatura de Derecho, voy atando flecos que por experiencia propia pasan desapercibidos a la mayoría de los letrados. En concreto al tratar el Derecho Mercantil aparece un concepto que es el "fondo de comercio".
En Wikipedia podemos obtener una sencilla definición de lo que es el "fondo de comercio".
En la economía de la empresa y en contabilidad, se entiende por fondo de comercio o goodwill, el valor actual de los superbeneficios que produce una empresa. Corresponde al valor inmaterial de la misma, derivado de factores como la clientela, la eficiencia, la organización, el crédito, el prestigio, la experiencia etc.
Una empresa puede valer más que la suma algebraica de todos los elementos que componen su patrimonio. El fondo de comercio recoge este sobrevalor por encima de los elementos que la forman y que en caso de venta hace que se pague por la misma más de los que valen sus elementos en sí. El fondo de comercio cuantifica la capacidad de las empresas para obtener beneficios extraordinarios, entendido éstos como aquellos beneficios superiores a la rentabilidad normal del mercado o del sector.
Lo primero que uno se pregunta es si un negocio virtual de nueva creación tiene que valorar un fondo de comercio.
Apenas tiene clientela, aparentemente va a ser muy eficiente, la organización estará optimizada para operar por Internet, apenas tiene prestigio o experiencia, ... pero tiene un capital humano seguramente con alta capacitación profesional y muy motivado. En resumen, parece que una startup de nueva creación apenás tendrá fondo de comercio.
Otra cosa distinta será si la empresa ya ha demostrado su viabilidad, sus ventas crecen exponencialmente, tiene un número creciente y recurrente de clientes, si sus clientes la valoran positivamente, si su dominio o marca están ampliamente difundidos por Internet, ... En este caso, evidentemente si hay un fondo de comercio que valorar.
Pues si hay fondo de comercio, ¿cómo se valora?.
Lo primero será decir que no todos están de acuerdo en que "fondo de comercio" y "goodwill" son términos equivalentes, y eso influye en el método de valoración.
Si nos restingrimos al Derecho Mercantil, el fondo de comercio se pondrá de manifiesto en la venta de la empresa, ya que el comprador pagará un precio superior al valor de la misma. Con lo cual hasta que encontremos al comprador idóneo, no sabremos cuánto vale la empresa y por tanto el fondo de comercio.
Si utilizamos criterios contables el fondo de comercio va a producir un "superbeneficio" ya que al operar la empresa mejor que sus competidores, obtendrá unos beneficios superiores. Si seguimos este criterio conjuntamente con el de "descuentos de flujo de caja" los beneficios futuros han de tener en cuenta las previsiones de beneficios para el sector pero mejoradas por el buen hacer de la empresa. Es decir, hemos de ser más optimistas a la hora de realizar las previsiones de ventas que reportarán mayores beneficios y que por lo tanto dan valor al fondo de comercio.
En esa hipotética startup en la que los emprendedores habrán dedicado muchas horas a desarrollar la plataforma de comercio electrónico o los contenidos que venden, cómo los valoran.
El Plan General Contable nos da el criterio:
206 Aplicaciones informáticas

Importe satisfecho por la propiedad o por el derecho al uso de programas informáticos tanto adquiridos a terceros como elaborados por la propia empresa.

También incluye los gastos de desarrollo de las páginas web, siempre que su utilización esté prevista durante varios ejercicios.

Su movimiento es el siguiente:
a) Se cargará:
a1) Por la adquisición a otras empresas, con abono, generalmente, a cuentas del subgrupo 57.
a2) Por la elaboración propia, con abono a la cuenta 730 y, en su caso, a la cuenta 201.
b) Se abonará por las enajenaciones y en general por su baja del activo, con cargo, generalmente, a cuentas del subgrupo 57 y en caso de pérdidas a la cuenta 670
El criterio está claro por los gastos de desarrollo, es decir, si los emprendedores no se han asignado un salario mensual y cobran por los beneficios futuros que les reportará su empresa, su valor contable será cero.
Por otra parte, los desarrollos informáticos están protegidos por la "Ley de propiedad intelectual" por el mero hecho de la creación, y si los emprendedores los hicieron para la empresa, serán parte de esos activos que sin estar valorados contablemente incrementarían su precio de venta y por lo tanto, sería justo considerarlos como parte del fondo de comercio.
Esto que parece trivial tiene su relevancia, si como fue el caso, tienes que reclamar un lucro cesante; ya que a la hora de hacer las previsiones de ventas deberás incrementar las previsiones por un factor que tenga en cuenta el fondo de comercio de la startup.

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